La asignatura se incluye en el Módulo II, en el que se proporcionan herramientas específicas para el desarrollo de programas de conservación.
Las interacciones ecológicas de plantas y animales constituyen un elemento fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas con una alta diversidad biológica. En concreto, los hábitats tropicales conforman una tupida red de interrelaciones en las que una gran proporción de plantas son consumidas, polinizadas y/o dispersadas por animales que, a su vez, muestran complejos patrones de interdependencia.
La toma en consideración de estas interacciones es crítica por tanto para el desarrollo de programas de uso y gestión de la biodiversidad en áreas tropicales.